El modelo de Dahlgren y Whitehead nos ayuda a entender que nuestro bienestar está condicionado por distintas capas que interactúan entre sí: desde las características personales y los estilos de vida hasta las redes sociales, las condiciones de vida y trabajo y el contexto social, económico y ambiental.
La vivienda
El empleo
La educación
Las redes de apoyo
El acceso a servicios
El entorno
Las desigualdades sociales
Todo ello influye en las oportunidades que tenemos para vivir de forma saludable
Desde la Intervención Social y Comunitaria, esta perspectiva es especialmente relevante porque nos recuerda que promover el bienestar no consiste únicamente en intervenir sobre las personas, sino también en fortalecer comunidades, reducir desigualdades, mejorar el acceso a recursos y transformar los contextos en los que vivimos
Porque para comprender la salud, también hay que mirar todo aquello que nos rodea.







