Hoy, rescatamos la publicación de @contrapsistema para poner sobre la mesa que el malestar emocional no puede comprenderse al margen de las condiciones de vida
Desde la Intervención Social y Comunitaria, sabemos que la salud no es únicamente una cuestión individual. La precariedad laboral, la dificultad para acceder a una vivienda, la falta de tiempo, la incertidumbre económica, la soledad no deseada, la exclusión social y la ausencia de redes de apoyo también explican el sufrimiento
Por eso, necesitamos miradas profesionales capaces de ir más allá del síntoma y preguntarse por sus causas sociales, económicas y políticas
Cuando el malestar se explica solo desde la responsabilidad individual, se corre el riesgo de culpabilizar a quienes sufren por no “gestionar mejor” lo que, muchas veces, es consecuencia de vivir en contextos de desigualdad
No todo dolor se resuelve con adaptación.
No todo malestar se sana en soledad.
No todo cuidado ocurre en un despacho.
También se cuida en la comunidad, en los vínculos, en la organización colectiva, en los espacios de apoyo mutuo, en los barrios y en las redes que sostienen la vida
Porque no hay bienestar sin derechos. No hay salud sin condiciones dignas. Y no hay intervención comunitaria sin conciencia de clase
Como siempre, aquí os dejamos el enlace a la publicación de @contrapsistema :
https://www.instagram.com/p/DXzOF6aiXr6/?img_index=5&igsh=ZHQ1MzE1cHg3N3Bt








